Los alemanes tienen una reputación de personas frías, calculadoras y que no son influenciadas por sus emociones, pero parece que cuando hay un balón rodando eso deja de ser cierto ya que durante el campamento de preparación de los dirigidos por Joachim Löw en Italia, Joshua Kimmich y Antonio Rüdiger casi terminan a los golpes de puño.

Tras una entrada dura al disputar un balón, ambos futbolistas quedaron cara a cara, listos para pelearse pero fueron separados oportunamente por Miroslav Klose, hoy asistente técnico del equipo alemán.

El anuncio de los 23 que irán a Rusia parece que tiene caldeados a los teutones, ya que además Julian Draxler tuvo que colocarse hielo en su cabeza luego que al disputar una pelota recibiera un codazo.

Alemania estará en Rusia defendiendo su título mundial compartiendo grupo ante Suecia, Corea del Sur y México; esperando por la recuperación a tiempo de su portero Manuel Neuer y su central Jerome Boateng.