La fiesta del futbol es uno de esos eventos deportivos que nos hace vibrar al ver un gol o escuchar a las tribunas, pero no es un espectáculo que todos puedan apreciar igual. 

Carlos Junior es un fanático brasileño del balompié que nació sordo y su vista comenzó a deteriorarse cuando tenía 17 años debido al síndrome de Usher, un raro padecimiento genético que afecta los sentidos auditivos y de visión de la persona.

Sin embargo eso no lo detuvo de celebrar la victoria de Brasil 2 a 0 sobre Costa Rica en su segundo encuentro mundialista con la ayuda de sus amigos.

Las imágenes muestran a su intérprete, Renato Rodrigues, describiendo lo que está ocurriendo en el juego utilizando sus manos y una maqueta del campo de futbol para ubicar a los jugadores.

Pronto cayeron los goles y la emoción de Carlinhos -como le llaman de cariño sus amigos- puede verse en el video lleno de abrazos y palmadas en su espalda para expresarle el sentir de la tribuna. 

Su interprete explica que han sido amigos por 10 años y que simplemente quieren que pueda sentir la emoción que miles de brasileños sienten durante un partido. 

A los 14 años Carlos Junior ya sabía el lenguaje de las señas y posteriormente ese mismo lenguaje se adaptó para que pudiera comunicarse con las manos. A través de los movimientos él puede interpretar lo que está pasando.

A Carlinhos siempre le gustó el futbol, por lo que sus amigos armaron su propio campo con una tabla, tela y pegamento para generar bordes en las líneas del campo.