Más que una fiesta ya parece una costumbre entre los seleccionados mexicanos que organizan fiestas de despedidas con tratando mujeres de compañía antes de asistir a torneos internacionales. Los jugadores invitaron a 30 acompañantes, aparentemente mujeres a un departamento en la Ciudad de México luego de que la selección jugó contra Escocia en el último encuentro en el Estadio Azteca previo al Mundial.

Fue la Revista TV Notas en México quienes obtuvieron las fotografoas exclusivas en las que se aprecia a los jugadores acompañados por mujeres llegando a un departamento el pasado sábado en Las Lomas cerca de las 10:30 de la noche. Se pudo identificar que se trata de Guillermo Ochoca, Marco Fabían, Héctor Herrera, Raúl Jiménez y Jesús Gallardo así como los hermanos Jonathan y Giovani Dos Santos que juegan en Los Angeles, California en donde han creado fama por su gusto por las fiestas y Carlos Salcedo, un futbolista involucrado en un escándalo en una fiesta con un transexual.

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La Federación Mexicana de Fútbol justifica la contratación de mujeres para fiestas.

Los 8 jugadores identificados contrataron el servicio de 30 damas de compañía para que estuvieran con ellos dentro de un lugar privado exponiendo su salud sexual y rendimiento. La Federación Mexicana de Fútbol justificó que los deportistas participaran en la cadena de trata de personas al contratar a mujeres con fines que ponen bajo sospecha su salud sexual y sus valores familiares así como su responsabilidad como ejemplo deportivo.

“Los jugadores no van a ser suspendidos porque se encontraban en su día libre”, comentó Guillermo Cantú, secretario de la Federación Mexicana de Fútbol.

Otros escándalos de los futbolistas mexicanos bajo concentración de la selección.

Desde 2010 ha tenido escándalos similares con mujeres contratadas para fiestas con fines no claros. En 2011 en Quito, Ecuador y en 2013 previo a la copa Confederaciones en Brasil.

El jugador Carlos Vela fue suspendido y de ahí su negativa a asistir al Mundial de Brasil en 2014.

Futbolistas enfrentan problemas con sus parejas.

Héctor Herrera, el futbolista mexicano de Baja California fue el primero que tuvo que romper y suspender la concentración de la selección para atender “asuntos personales”. Se presume que se trata de una forma de reunirse con su esposa para aclararle el escándalo mediático.

Esta serie de casos no ha trascendido al tema legal pues todos se han quedado en lo mediático en México, pues no hay sanciones por tratarse de su vida y valores morales.