No hay nada peor que encarar el tramo final de preparación para un Mundial que teniendo dudas,Y México tiene muchas, más de las que seguramente Osorio quería y esperaba para esta altura de la preparación, tras rendimientos bastante aceptables ante Islandia y Croacia, pese a la derrota ante este último.

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A priori, según el entrenador de “El Tri”, Gales mostraba similitudes de juego y táctica para con Alemania, pero nada más alejado (y cualquiera que sepa de fútbol europeo lo puede corroborar). Gales es un equipo de paciencia y espera, que no prioriza la posesión, y explota en ataque constantemente a su gran ausente: Gareth Bale.

De cualquier manera, el equipo mexicano intentó, y si hay algo de lo que puede estar tranquilo Osorio es que su equipo genera juego y oportunidades de gol. El mediocampo de México dominó constantemente al Gales, con ayuda de los laterales y los extremos para generar superioridad numérica y crear un juego bastante fluido.

Sin embargo, el problema fue de frente al arco. México solo pudo inquietar un par de veces desde lejos, gracias a Herrera, Corona y Aquino, que con buenos remates desde fuera del área buscaron vencer al arquero del Crystal Palace Wayne Hennessey, sin éxito.

(Foto: Mexsports)

Esa superioridad numérica en búsqueda del protagonismo también dejaba espacios que Gales nunca supo aprovechar, llegando con facilidad a tres cuartos de cancha pero sin mucha idea de que hacer con el balón, ya que el golpeado Aaron Ramsey no pudo ser el hilo conductor de “Los Dragones”. Solo un remate de Wilson de derecha a izquierda trajo algo de peligro a la puerta mexicana. Pero uno se pregunta, ¿qué sucederá ante un equipo que si sabe que hacer en ofensiva? ¿Cómo planea mejorar la transición de ataque a defensa Osorio?

(Foto: Mexsports)

México ahora viaja a Ciudad de México para la despedida en el Azteca ante Escocia, otro rival de calibre medio. A falta de dos semanas para el comienzo de la competencia mundialista, sobrevuelan muchas dudas, las individualidades no aparecen y el juego colectivo se queda corto, siempre amagando a ser peligroso, pero nunca concretando las chances. ¿Está realmente México preparado?