Ocho países de Europa fueron los que pudieron ver televisado por primera vez un Mundial, y fue el organizado en Suiza en 1954 en que Alemania le ganó a Hungría por 3 a 2 en un fenómeno llamado Milagro de Berna. Fue así como la Alemania Federal consolidaría su liderazgo deportivo en el mundo del fútbol ante la FIFA y la afición.

El Mundial del 54, fue el quinto de la FIFA estuvo enmarcado por los efectos del fin de la Segunda Guerra Mundial, se había postergado de 1949 a 1954 la organización del torneo en el que Brasil intervino para llevar la competencia en 1950 y así permitir que la tradición siguiera y en el 54 celebrar los 50 años de la FIFA en su sede en Zúrich.

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En esta ocasión, hubo 16 países que participaron. Asia desarrolló una eliminatoria en la que clasificó Corea del Sur.

El favorito para ganar la final era Hungría por acumular 32 partido ganados consecutivos y el gran despliegue que mostraron durante todo el torneo derrotando a Brasil, 4 a 2 en cuartos de final y a Uruguay 4 a 2 en la semifinal, incluso ganando en el grupo 2 a Alemania por 8 a 3 en el gripo 2. En total Hungría anotó 27 goles, por juego anotaron 5.4 goles, la diferencia de goleo era de +17 y por partido de +3.4.

Los 11 goles anotados por Kocsis de Hungría habían roto el récord en anotaciones en mundiales superando al brasileño Ademir pero roto en el siguiente mundial de 1958 por el francés Just Fontaine con 13 anotaciones.

En ese entonces, por grupo sólo había 2 partidos aunque hubiera 4 equipos. Y por cada partido ganado se obtenían 2 puntos en lugar de 3.